BODA A LA VISTA

Nunca me planteé el por qué de esa extraña aversión a las bodas hasta que hoy volví a recibir una nueva invitación.
Es raro, pero es así, lo asumo con toda la dignidad y resignación que pueda asumir un corderito que va al matadero.
Y es que cuando hoy hice el repaso con una amiga de todas las bodas a las que había asistido ( o al menos, gran parte de ellas) todo cobró sentido…

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Boda 1: “L y D” o “D y L” (tanto monta, monta tanto)

Recuerdo esa elegante alfombra burdeos a la entrada del salón y esas preciosas velitas del suelo colocadas en hilera a ambos lados.
Llevaba una falda larga roja de tul…ufff un imán para las velas…Imaginad lo peor, sí… No entendí por qué dos chicos se lanzaron a mi ropa hasta que vi al “coloso en llamas” cobrando vida en la parte trasera de mi falda.

Boda 2: “M y D” o “D y M” (lo dicho)

Lo malo de tener que ir a una boda en otra ciudad es hacer una quedada en masa para arreglarte en casa de alguna amiga. Que si píntame, las colas del baño, una plancha, un sólo secador, un rímel …no sé, para 20 amigas…y al final acabar colocándote las medias en el coche y sacando la cabeza por la ventanilla para que al menos así, con el aire y la velocidad se llegue con el pelo seco. Resultado nada recomendable.

Boda 3: “N y M” o viceversa.

Está sí que sí…. Otra ciudad, en un pueblo, la familia nos alojábamos en el único hostal que había. Muy limpio, el personal súper agradable pero le hacía falta una reforma como el comer.

Estaba en el baño, dándome una mano de chapa y pintura, es decir, maquillándome, cuando sin comerlo ni beberlo y tras escuchar un leve “cric” se me cayó encima la pared entera de azulejos del baño.No reaccioné, ni pa’ bien, ni pa’ mal, pero mi cara de espanto era como la que se le quedaba a los incautos que ponían el vídeo en esa película de terror ..” The Ring”… Tal que así.

Y así salí en las fotos, creo que hasta hace poco me duró la cara de espanto.

Boda 4:” J e I” o ….dejémoslo ahí.

El que echaba las fotos era mi pareja, por dios! Debió darse cuenta!
Tardó mil horas en colocarnos a todas, desafortunadamente yo estaba en primera fila, sentada, con un vestido corto rosa palo demasiado pujado, de estos que cuando te sientas se levanta…aja..
Yo no entendía a las pocas semanas el por qué de tanto piropo con las fotos de los Facebook, tuenti y otros lares hasta que vimos las fotos en casa de Gonzalo y allí estaba yo…

Escáner: tocado, moño, amplia sonrisa, fular, piernas cruzadas, ligueros al aire!! (no coment).

Boda 5: “R y C” o “C y R”

La de iglesias que hay en Sevilla y ¿tantas en una misma barriada?
Sabíamos que la boda de R sería multitudinaria y que para cuando consiguiésemos aparcar el coche en pleno centro la iglesia ya estaría abarrotada. El caso es que por fin lo logramos, con discreción entramos por la puerta de atrás de la iglesia, no cabía un alfiler y apenas se veía a los novios en el altar.

Una hora de misa, coro rociero incluido, tuna a la salida y para nuestra sorpresa al ver a los novios …era la boda de otros! Nos equivocamos de iglesia…

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Hay muchas más bodas en las que hubo un mismo vestido,un tito acaparador que te tiene tres horas bailando pasodobles a lo Ginger Roger, un horrible peinado escarola, unos zapatos perdidos, un caballo desbocado y otras desventuras pero no es plan de aburrir.
El caso es que siempre pasó algo pero al fin y al cabo en todas me divertí y todas fueron inolvidables, sobre todo y aunque no lo parezca, por lo importantes que son para mí las personas que se casaron. 

Dicho esto, que vivan los novios y que Dios me coja confesá en la próxima.

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32 pensamientos en “BODA A LA VISTA

  1. No me puedo quitar las imágenes de Ginger Roger bailando pasodobles. Es como escuchar una música pegadiza por la mañana que sabes te acompañará todo el día. Gracias.
    ¡Animo! hay quien dice que disfrutar en las bodas es gozar con el mal ajeno. el secreto está en beber mucho desde el principio.

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    • Te aseguro que mi baile no era tan grácil como el de Ginger Roger con Fred Astaire jeje y que mi metro sesenta y poco al lado de casi los casi dos metros de mi tío Miguel alias ” el largo” ….bueno, era como bailar agarrada a una farola o ver al punto y la “i” o como quieras llamarlo.
      Con lo de las copas…dos sorbos de vino y alaaaaa! Ya la hemos liao!
      Besotes!

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    • Y tan en serio…
      Lo de las campanillas es buenísimo,yo creo que Peter Pan se iría al país de nunca jamás al verlas. Pero qué mala leche! ¿Quién elige los trajes de las damas de honor?
      Creo que se debe entrar en una especie de círculo vicioso de maldad en el que cada novia se venga con sus damas de honor por algún trauma anterior con algún vestido.:D

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  2. ¡Vaya bodas! Como para provocar un trauma a cualquiera… Pero a Dios gracias por las bodas sencillas, en las que el amor hace el mejor recuerdo; la mía fue de este tipo, hace casi 24 años 🙂
    En lo personal, me encantan (quizás porque he participado en pocas) y hoy en día, por lo menos en Argentina, lamentablemente el casorio ha quedado fuera de moda.

    Un abrazo, Laura, y bello fin de semana para ti.

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  3. ¿No será que te invitan, precisamente, por el espectáculo? 😀
    Me has hecho reír mucho; no sólo por las anécdotas en sí, sino por el modo en que las cuentas, con mucha gracia, con mucha naturalidad. ¿Es ése el típico humor de aquellas altitudes?
    Cariños sin tules, pero con fuego.

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  4. Niña, pero ¿que te pasa con las bodas? Esta visto que lo tuyo vana. Ser los entierros…, jajaja. Tranquila que no te estoy mandando “mal de ojo”, al revés, seguro que en la tuya todo estupendo ¿me equivoco? Un saludo Laura.

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    • Ay dios…los entierros, también hay alguna que otra anecdóta graciosa por ahí. Claro que éstos no me gustan por razones obvias.
      ¿males de ojo? No creo en esas cosas. Ya escribiré un post sobre mi boda perfecta jeje
      Un abrazote

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  5. No se, pero a mi las bodas ostentosas no me inspiran. He asistido a 3 en casi 36 años, y a una por lo menos fue más compromiso que convicción, pero creo que hubo una… “esa” boda en la que había únicamente la gente que en verdad importaba, que me sacó las lágrimas y me hizo creer que en realidad es mucho más que intentar complacer a los invitados. En México está casi en desuso, y en Cancún (que es donde vivo) sólo vienen a casarse los extranjeros.
    Me has hecho reír mucho con tus anécdotas. Suerte en la próxima y un abrazo desde el Caribe.

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    • Bienvenida! La verdad es que aquí entre salones, decoración del sitio, coches de caballos o el “coche último modelo” etc , creo que cada vez son más obstentosas y rimbombantes.
      Parece un concurso para ver quien hace la mejor boda y se olvida lo principal centrando la atención en los invitados, como bien dices o lo que es peor, en la apariencia.
      Es verdad que también hay casi tanto divorcio como boda.
      Un abrazo enorme desde Andalucía. Ayyy el Caribe…qué bonito debe ser aquello.

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