“Mi hermanito de la luna”

 

Los trastornos del espectro autista son un conjunto amplio de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en la comunicación e interacción social, así como en la flexibilidad del pensamiento y la conducta. Tiene un origen neurobiológico y acompaña a la persona el resto de su vida, aunque sus manifestaciones y necesidades cambian en función de las diferentes etapas del desarrollo.

Se presenta de manera distinta en cada caso, por eso las necesidades individuales son muy heterogéneas. Afecta de manera fundamental a la esencia social del individuo y a su capacidad para responder adaptativamente a las exigencias de la vida cotidiana.

A nivel de calidad de vida, impacta no sólo en la persona que lo padece, sino en toda su familia. Requiere un abordaje integral de las necesidades de la persona, orientando a facilitar apoyos especializados y basados en evidencias científicas que promuevan su calidad de vida y el ejercicio pleno de sus derechos.

Es una discapacidad que no lleva asociados rasgos de apariencia física externa, por lo que es denominada “discapacidad invisible”.

Anuncios

Un acercamiento hacia el autismo

El autismo se define como una alteración severa, crónica y generalizada del desarrollo. Toma constancia generalmente durante la gestación o entre los primeros meses de vida y los tres años. Su origen es biológico, pudiendo influir factores de predisposición genética, agentes infecciosos, procesos bioquímicos, alteraciones en el metabolismo, etc.
Su incidencia es de aproximadamente 1 de cada 150 personas.

image

¿Cuáles son los principales rasgos que presentan?

– Incapacidad o dificultad para establecer relaciones con las personas, principalmente con iguales
– Retraso y alteraciones en la adquisición del habla y lenguaje. Tendencia al empleo de un lenguaje no comunicativo y con alteraciones peculiares, como la ecolalia y la propensión a invertir los pronombres personales.
– Insistencia obsesiva en mantener el ambiente sin cambios, a repetir una gama limitada de actividades ritualizadas, actividades de juego repetitivas y estereotipadas, escasamente flexibles y poco imaginativas.
– Aspecto físico normal y fisionomía inteligente en la infancia.
– Movimientos repetitivos y estereotipados (especialmente manierismos en las manos y dedos).
– Déficit en la capacidad de atención y dificultades de aprendizaje.
– Discapacidad intelectual en el 75-80% de los casos.

 

Esta es una carta que Ángel Riviére elaboró pensando qué nos pediría un autista:

1) Ayúdame a comprender.
2) No te angusties conmigo.
3) No me hables demasiado, ni demasiado deprisa.
4) Como otros niños, como otros adultos, necesito compartir el placer y me gusta hacer las cosas bien, aunque no siempre lo consiga.
5) Necesito más orden que el que tú necesitas, más predictibilidad en el medio que la que tú requieres.
6) Me resulta difícil comprender el sentido de muchas de las cosas que me piden que haga.
7) No me invadas excesivamente.
8) Lo que hago no es contra ti.
9) Mi desarrollo no es absurdo, aunque no sea fácil de entender.
10) Las otras personas sois demasiado complicadas.
11) No me pidas siempre las mismas cosas ni me exijas las mismas rutinas.
12) No sólo soy autista. También soy un niño, un adolescente o un adulto.
13) Merece la pena vivir conmigo.
14) No me agredas químicamente.
15) Ni mis padres ni yo tenemos culpa de lo que me pasa.
16) No me pidas constantemente cosas por encima de lo que soy capaz de hacer.
17) No tienes que cambiar completamente tu vida por el hecho de vivir con una persona autista.
18) Ayúdame con naturalidad, sin convertirlo en una obsesión.
19) Acéptame como soy.
20) Aunque me sea difícil comunicarme o no comprenda las sutilezas sociales, tengo incluso algunas ventajas en comparación con los que os decís “normales”.

 

image