Un acercamiento hacia el autismo

El autismo se define como una alteración severa, crónica y generalizada del desarrollo. Toma constancia generalmente durante la gestación o entre los primeros meses de vida y los tres años. Su origen es biológico, pudiendo influir factores de predisposición genética, agentes infecciosos, procesos bioquímicos, alteraciones en el metabolismo, etc.
Su incidencia es de aproximadamente 1 de cada 150 personas.

image

¿Cuáles son los principales rasgos que presentan?

– Incapacidad o dificultad para establecer relaciones con las personas, principalmente con iguales
– Retraso y alteraciones en la adquisición del habla y lenguaje. Tendencia al empleo de un lenguaje no comunicativo y con alteraciones peculiares, como la ecolalia y la propensión a invertir los pronombres personales.
– Insistencia obsesiva en mantener el ambiente sin cambios, a repetir una gama limitada de actividades ritualizadas, actividades de juego repetitivas y estereotipadas, escasamente flexibles y poco imaginativas.
– Aspecto físico normal y fisionomía inteligente en la infancia.
– Movimientos repetitivos y estereotipados (especialmente manierismos en las manos y dedos).
– Déficit en la capacidad de atención y dificultades de aprendizaje.
– Discapacidad intelectual en el 75-80% de los casos.

 

Esta es una carta que Ángel Riviére elaboró pensando qué nos pediría un autista:

1) Ayúdame a comprender.
2) No te angusties conmigo.
3) No me hables demasiado, ni demasiado deprisa.
4) Como otros niños, como otros adultos, necesito compartir el placer y me gusta hacer las cosas bien, aunque no siempre lo consiga.
5) Necesito más orden que el que tú necesitas, más predictibilidad en el medio que la que tú requieres.
6) Me resulta difícil comprender el sentido de muchas de las cosas que me piden que haga.
7) No me invadas excesivamente.
8) Lo que hago no es contra ti.
9) Mi desarrollo no es absurdo, aunque no sea fácil de entender.
10) Las otras personas sois demasiado complicadas.
11) No me pidas siempre las mismas cosas ni me exijas las mismas rutinas.
12) No sólo soy autista. También soy un niño, un adolescente o un adulto.
13) Merece la pena vivir conmigo.
14) No me agredas químicamente.
15) Ni mis padres ni yo tenemos culpa de lo que me pasa.
16) No me pidas constantemente cosas por encima de lo que soy capaz de hacer.
17) No tienes que cambiar completamente tu vida por el hecho de vivir con una persona autista.
18) Ayúdame con naturalidad, sin convertirlo en una obsesión.
19) Acéptame como soy.
20) Aunque me sea difícil comunicarme o no comprenda las sutilezas sociales, tengo incluso algunas ventajas en comparación con los que os decís “normales”.

 

image

Anuncios

¿ Somos asertivos?

La asertividad es la capacidad que tenemos las personas para defender nuestros derechos de una forma pacífica y que no vulnere los derechos de los demás. Es por esto que la conducta asertiva se considera la más hábil socialmente.

Todas las personas tenemos derecho a expresar de forma abierta pensamientos, sentimientos, deseos y derechos; hacerlo de manera asertiva, significa hacerlo respetando al máximo a los demás y a nosotros mismos.

No obstante, la asertividad no es sinónimo de que haya una ausencia de conflicto con otras personas, sino de saber gestionar los problemas cuando surgen.

image

 

Podemos recoger estos derechos asertivos (que todos debemos tener siempre en cuenta) en veinticinco.

TENEMOS DERECHO…

1.- A ser tratados con respeto y dignidad.
2.- A equivocarnos y ser responsables de nuestros errores.
3.- A tener nuestras propias opiniones y valores.
4.- A tener nuestras propias necesidades, y que sean tan importantes como las de los demás.
5.- A experimentar y expresar los propios sentimientos, así como a ser sus únicos jueces.
6.- A cambiar de opinión, idea o línea de acción.
7.- A protestar cuando se nos trata injustamente.
8.- A intentar cambiar lo que no nos satisface.
9.- A detenernos y pensar antes de actuar.
10.- A pedir lo que queremos.
11.- A hacer menos de lo que humanamente somos capaces de hacer.
12.- A ser independientes.
13.- A decidir qué hacer con nuestro propio cuerpo, tiempo y propiedades.
14.- A sentir y expresar el dolor.
15.- A ignorar los consejos.
16.- A rechazar peticiones sin sentirnos culpables o egoístas.
17.- A estar solos aun cuando deseen nuestra compañía.
18.- A no justificarse ante los demás.
19,- A no responsabilizarse de los problemas de otros.
20.- A no anticiparse a las necesidades y deseos de los demás.
21.- A no estar pendiente de la buena voluntad de los demás.
22.- A elegir entre responder o no hacerlo.
23.- A hablar sobre el problema con la persona involucrada y aclararlo, en casos límite. en que los derechos de cada uno no están del todo claros.
24.- A hacer cualquier cosa mientras no violes los derechos de otra persona.
25.- A escoger no comportarte de forma asertiva o socialmente hábil.

TEST DE ASERTIVIDAD DE RATHUS:

http://www.psicoactiva.com/tests/asertividad.htm

Cortar los hilos

Hay mucha diferencia entre mantener el control de tu vida o ser un controlador\a.
Nuestro propio instinto de supervivencia nos lleva a tratar de buscar un cierto grado de control en lo que nos rodea.
La cosa transciende cuando algunas personas no se conforman con adquirir este nivel de comodidad y control, sino que desean tomar las riendas y decidir en todas y cada una de las situaciones; ansían decidir el rumbo que deben tomar las cosas y tener siempre la última palabra, marcando claras directrices sobre lo que hay que hacer.
No sólo ejercen su control estando presentes, sino que en la distancia mueven sus hilos para que todo se haga como ellos deseen.

image

¿Cuáles son los rasgos de una persona controladora?

        – Estas personas sufren un enorme desgaste emocional.

  – Están constantemente preocupados aunque muy pocas veces transforman esta desazón en acciones planificadas para resolver el problema objeto de preocupación . Se trata de una tensión y una preocupación constantes pero sin hacer nada al respecto.

   – Son personas irascibles, se alteran hasta con el problema más ínfimo, les angustia y les crea ansiedad que alguien les lleve la contraria.

     – Poseen una visión de la vida bastante catastrófica y pesimista. Sólo se centran en el lado negativo de las cosas, lo que refuerza su grado de control ya que piensa que al controlarlo todo eviten males mayores.

      – Tras estas personas se ocultan inseguridades, miedos, a veces sentimientos de inferioridad que intentan compensar controlándolo todo.

     – Suelen sufrir muchos sentimientos de culpabilidad, no disfrutan de las cosas y son poco espontáneos, a menudo se muestran tristes, afligidos y frustrados.

   – Se vuelven irritantes para los demás a causa de sus conductas controladoras,       por lo que acaban bastante aislados.

¿ qué deben hacer para que puedan”cortar sus hilos”?

En primer lugar, deben identificar cuáles son sus miedos, aquellos “peligros” sobre los que suelen querer ejercer ese control.

Además , sería interesante que realizasen actividades sin objetivo definido, actividades desestresantes, poco o nada competitivas, actividades artísticas o lúdicas cuyo fin sea el disfrute de la propia realización de la actividad.

Septiembre

Llegó septiembre y con él el final del verano.

image

A pesar de las connotaciones negativas que conlleva el fin de esta época estival, lo cierto es que también es el momento idóneo para plantearse nuevas iniciativas.

A veces no es necesario que sea un punto y final con todo lo anterior, sino que también podemos reanudar aquel propósito que siempre, por una cosa u otra, se nos queda en el tintero.

Tomo papel y lápiz y,  aunque no pienso renunciar a algunos de mis hábitos de éste verano, me dispongo a escribir mi lista de propósitos para este curso.

¿Cuáles son los vuestros? Puede que os copie alguno.

image

Ánimo y feliz comienzo de mes!